lunes, 16 de julio de 2012


Un B M W, no siempre tiene ruedas.... es literal y muy cierto....de pequeño escuché....de lo que te cuenten..la mitad....y de la mitad...la décima parte...y de la décima parte quitas el interés y de lo que quedé un tercio........en fin....allá va...


445.568 políticos y tres piedras

Publicado el julio 15, 2012
Internet ofrece elementos muy interesantes para el conjunto de la ciudadanía y, en especial, para los que estamos metidos en el mundo de la comunicación. Nos facilita acceder a documentos relevantes y relacionarnos con personas de todo el planeta, ayudándonos en la adquisición de conocimientos como si viviéramos en medio de la más grande de las bibliotecas, fonotecas y filmotecas.
Pero también constituye un lugar propicio para que campen a sus anchas racistas, xenófobos, pederastas, sexistas, homófobos y violentos de las más diversas e indeseables especies; o para que se den dramáticos casos de ciberacoso a estudiantes e incluso a docentes.
En muchas ocasiones se convierte, además, en zona privilegiada para la libre circulación del bulo y la mentira. Twitter, por ejemplo, cada cierto tiempo ‘mata’ anticipadamente a un líder político, un escritor o una actriz, noticia que corre como la pólvora hasta que logra ser finalmente desmentida.
Hace unos años Internet sirvió para que algún indeseable mezclara a La Oreja de Van Gogh, nada más y nada menos que con la financiación del entorno de ETA; información que era multidifundida y que te llegaba desde diferentes emisores “indignados” con el grupo donostiarra para el que solicitaban el boicot de sus discos y de sus actuaciones en directo. No importaba que fuera absolutamente falso. Difama que algo queda.
En otras ocasiones, son distintas personas de la vida pública las manipuladas gratuitamente en la red. Reciente esta el caso de Iniesta y su presunta donación de la prima de 300.000 euros por la obtención de la Eurocopa, bulo que un periodista deportivo contribuyó a expandir.
O, en fin, a veces nos llegan textos literarios falsificados y atribuidos a Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges o Pablo Neruda, de una ínfima calidad que no concuerda con tan brillantes plumas.
Cifra exacta
Una muestra de lo que les digo la constituye un exitoso bulo reciente: la información en torno a los 445.568, ni uno menos ni uno más, como en la canción de Carlos Puebla, que desde distintos digitales y foros se repite como cifra exacta de los políticos que hay en España.
Nunca me la creí. Me parecía desproporcionada y sin la menor base. Hasta realicé un ejercicio comparativo para el caso de mi comunidad, Canarias, que representa el 4,5% de la población española y que, en consecuencia, le corresponderían ¡unos 20.050 políticos!Lo cierto es que en Canarias hay 60 diputados, 157 consejeros de cabildos insulares, 1.404 concejales y 114 cargos en el Gobierno de Canarias (aunque este último dato puede haber evolucionado a la baja en los últimos meses), es decir, 1675,bastante lejos de lo que proporcionalmente nos tocaría según tan científico y popular estudio.
Pero vayamos al documento que da origen a esos datos convertidos en verdad verdadera. Se trata de un trabajo que firma Javier Fonseca en el diario digital El Aguijón, con el sugestivo título de ‘Un estudio desvela que España es el país con más políticos por habitante de Europa’, asegurándonos que se trata de un “estudio interno” de asesores de Presidencia del Gobierno.
En el mismo, y en un extenso cuadro, se desglosan los diputados, senadores,parlamentarios autonómicos, alcaldes, concejales, integrantes de diputaciones ycabildos insulares y un largo etcétera que engloba más de 80 categorías de ‘políticos’ de diferentes ámbitos y responsabilidades.
El primero de los datos ofrecidos es el de diputados y senadores (650, según tan reputados y clandestinos asesores de Moncloa). Y supone, por cierto, el primero de los errores: en el Congreso son 350 y en el Senado 266, lo que hace un total de 616. Una colada para arrancar. O un redondeo al alza, como en la implantación del euro.
El otro error (o trapisonda, como prefieran), el más gordo, el más malintencionado, es cómo se hinchan las cifras hasta llegar a los más de 400.000 de marras. La respuesta es sencilla: con una interpretación muy laxa de lo que es un político. Porque en el ranking figuran cargos de confianza, trabajadores del Defensor del Pueblo, sindicalistas liberados, integrantes de las patronales, empleados de las empresas públicas (como esos de Gesplan a los que se acaba de aplicar un ERE, a los que supongo hará mucha gracia el tratamiento de “políticos”, en paro por cierto), organismos de igualdad y prevención de la violencia doméstica, cámaras de comercio oinvestigación oceanográfica y pesquera (¿estarán los ‘políticos’ del Centro Tecnológico de Ciencias Marinas de Taliarte? ¿investigando sobre lubinas, doradas o bocinegros?).
Pero también organismos de gestión catastrales, gabinetes de prensa, cargos de designación directas en Educación y Sanidad, entidades bibliotecarias y museísticas y, asómbrense, agencias meteorológicas y entidades de transplantes y donación de órganos, así como agencias de cambio climático y reducción del gasto energético,entidades de astronomía y astrofísica (nuestro Instituto Astrofísico de Canariasdebe estar lleno de políticos de todos los colores…y estrellas), protección medioambiental y actuaciones en la costa o Instituto Cervantes. Les faltó bedeles, ujieres, conserjes y personal de limpieza de ministerios y consejerías.
Fraude
Se trata, lo de los 445.568 políticos, como pueden observar, de un fraude en todo regla, que tertulianos y hasta algunos miembros de partidos o movimientos sociales recitan como una verdad revelada. Por pura demagogia o por manifiesta irresponsabilidad, buscando el aplauso fácil en tiempos de desprestigio de la política. Y tan propicios para la gestación y el crecimiento del mesianismo, del populismo y del autoritarismo.
La cifra real estaría en torno a los 100.000, una cuarta parte del mágico dato del Aguijón, homologable a otros estados europeos. Y que se sustenta, esencialmente, por el peso en la misma del número de concejales, 65.896 según el cuadro (66.162, según datos de la FEMP), que en 2015 se convertirán en unos 46.000 tras la reducción del 30% anunciada por el Gobierno. Hay que destacar que en España hay 8.116 municipios, de ellos 4.731 con menos de 1.000 habitantes, en los que sus concejales no cobran y en la inmensa mayoría de ellos ni sus alcaldes. Como sucede con la mayoría de los concejales de la oposición en los municipios de mayor tamaño poblacional.
Se podrá señalar que siguen siendo muchos políticos, se podrá discutir sobre la calidad del trabajo de parte de ellos, de su cumplimiento de los programas electorales (como vemos estos días con la subida de los impuestos y otras medidas), de su preparación, de su mayor o menor eficiencia, etcétera. Lo que no se puede ni se debe hacer es inventarse cifras sin el menor rigor, como en el caso que nos ocupa. Ni repetirlas alegremente sin la menor comprobación.
Pero, tal vez, estos periodistas tan rigurosos y algunos de los que, como cotorras, repiten sus cifras no lo hagan con mala fe y se trate, simplemente, de que están imbuidos de espíritu aristotélico y consideran, como el gran pensador griego, que el ser humano es, en esencia, un ser político por naturaleza. Y de ahí los 445.568 políticos. Y tres piedras.
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